ANATOMÍA COMPARADA DEL SISTEMA DIGESTIVO DE LOS MAMÍFEROS


Las costumbres están confundiendo el entendimiento de la nutrición humana. Que la mayoría de los seres humanos tengan un comportamiento omnívoro no significa que el sistema digestivo humano esté preparado para el consumo de ciertos alimentos. Una técnica objetiva para identificar la dieta “más natural” para los humanos es analizar la anatomía y fisiología humanas, ya que los mamíferos se adaptan para obtener y consumir un tipo particular de alimentación. Teniendo en cuenta esto y tras la observación de los mamíferos carnívoros, herbívoros y omnívoros se llega a la conclusión de que los humanos pertenecen al grupo de aquellos animales cuyas características anatómicas y fisiológicas se asocian a una dieta herbívora.

En los carnívoros y omnívoros la boca tiene una apertura amplia y la mandíbula inferior no se mueve lateralmente, sino que sólo tiene un movimiento vertical para poder conferir las fuerzas necesarias para matar y descuartizar la presa. La saliva no posee enzimas digestivas y no mastican la comida. Tienen un pH gástrico muy bajo aún en presencia de alimentos, valores entre 1 y 2, lo cual es necesario para poder matar las abundantes bacterias dañinas de la carne. Los intestinos son cortos para que el material de desecho sea eliminado rápidamente.

En los herbívoros, tal es el caso de los humanos, la boca tiene una apertura pequeña y la mandíbula inferior tiene un movimiento lateral pronunciado para masticar los alimentos. La saliva posee enzimas para la digestión de carbohidratos, comenzando de esta manera el proceso de digestión en la boca. Tienen un pH gástrico de acidez suave, entre 4 y 5, con alimento en el estómago. El intestino es largo para dar el tiempo necesario que los alimentos vegetales requieren para su fermentación y absorción.

Por todo esto es que el sistema digestivo de los humanos está preparado para digerir una dieta herbívora, no está preparado para digerir correctamente productos de origen animal, por lo que su consumo trae como consecuencia enfermedades:
- El material de desecho de los productos de origen animal necesita ser eliminado rápidamente, pero al tener un intestino largo va a permanecer en contacto con el tejido rectal durante largos periodos de tiempo, haciendo que las reacciones químicas o los subproductos del metabolismo bacterial puedan iniciar cáncer en la pared del colon.
- Los alimentos de origen animal acidifican el pH de la sangre, para neutralizarlo el cuerpo utiliza reservas de minerales alcalinos, principalmente calcio de los huesos y dientes. El resultado final de la lenta disolución de los huesos durante décadas se llama osteoporosis. Parte de esta masa ósea disuelta se solidifica en el sistema recolector de los riñones formando cálculos renales.
- Los alimentos de origen animal tienen un alto contenido de colesterol el cual se deposita en las paredes de las arterias, esta obstrucción es lo que se llama ateroesclerosis y lleva a provocar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.